Tuesday, October 31, 2006

Lectura

Ícaro descansa, por unas horas al menos. El Gato Negro administra temporalmente este espacio.

* * *

1) Después de los terribles sexenios de Salinas y Zedillo, ambos marcados por numerosos sucesos de brutal represión (de baja intensidad en el caso del pelón, a niveles mediáticos en el caso del Dr.), muchos creyeron que el pretendido gobierno del cambio trataría de vender la imagen de una democracia que operaba bajo estándares liberales (pese a sus conservadurismos) y que las épocas de la feroz represión desde el gobierno federal quedarían superadas. Los necios de siempre, trataron de advertir que el ejercicio de la represión es inherente a todo Estado (incluyendo las modernas democracias primermundistas) y que en el caso de México, la transición era una simulación pactada desde hace mucho tiempo por las fuerzas más obscuras del aparato político mexico-norteamericano. Aunque los hechos de los últimos días en Oaxaca parecen conceder la razón a los necios, lo cierto es que el asesinato y la persecución política han sido el sello distintivo de este gobierno.
2) Todo comenzó con el gran montaje policiaco-mediático en contra de los hermanos Cerezo (si se apellidan así o no, es lo de menos). Hostigamiento a familiares y amigos, siembra de pruebas, cargos inverosímiles por terrorismo y posesión de armas de uso exclusivo del ejército; tales fueron las contundentes pruebas en contra de estos chivos expiatorios (hijos de militantes del EPR, más un vecino). Cosa curiosa que teniendo semejante arsenal, los émulos de Osama se conformaran con reventar un par de cohetes en un cajero automático.
3) Luego vino el asesinato del activista universitario Pável Gonzáles. Pese a los signos inequívocos de tortura hallados en el cadáver, el caso hasta hoy día permanece sin esclarecer.
4) La represión en contra de activistas “globalifóbicos” en Guadalajara comenzó a dejar en claro cuál sería el tenor del resto del sexenio: violación sistemática de los derechos humanos; democrático tolete (y posteriormente bala) para los disidentes.
5) Lázaro Cárdenas-Michoacán, constituyó el reconocimiento sin ambigüedades, de que la represión no se limitaría a la macana y los gases lacrimógenos; como en tiempos de Don Porfirio, la fuerza letal del Estado comenzó a ser empleada sistematicamente como medio para aplastar los movimientos sociales.
6) Atenco fue la consecuencia natural de la política criminal asumida por el gobierno foxista. Fue un ajuste de cuentas con un movimiento popular que a principios del sexenio, había puesto un freno a las ambiciones e imposiciones de los dueños del dinero. También fue la confirmación de que a nivel mediático, las cosas no han cambiado en nada desde los tiempos de 24 hrs. Los mass media fueron cómplices activos de la represión gubernamental.
7) La represión en Oaxaca, más allá de ser la continuación de las políticas de Estado iniciadas con los hermanos Cerezo (Cancún y Monterrey fueron sólo probaditas de lo que se avecinaba), constituye el complemento de un mensaje iniciado con el fraude electoral (por favor, no me atribuyan aquí un apoyo a AMLO): en este país no hay lugar para la politiquerías pequeñoburguesas. Ni a nivel electoral, ni a nivel de resistencia popular. Muchos llevamos años advirtiendo sobre ello, otros apenas ahora comienzan a intuirlo. Por más que se insita, los dueños del balón jamás han pensado en prestarlo, ni en dejar que nosotros nos hagamos de uno. Y todo mundo sabe qué hacer con los abusones.

Friday, October 27, 2006



Salvo su mejor opinión, el mejor video de la Reina. Un hibrido entre la joven vampiresa de principios de los 90's y la señora colmilluda de hoy...

Buen fin de semana pa' tod@s .

Salud!!!

Monday, October 23, 2006

MARAVILLAS Y MISERIAS

Me cuesta trabajo reconocerme. No sé lo que digo, ni lo que hago y lo peor es que no creo poder detenerme. No sé ni por qué continúo con esto, no sé nada.

Shit.

* * *
Para Buca.


Temprano, con cara de sueño y desnuda te levantas.
Haces a un lado las sábanas y posas los pies desnudos
sobre la duela. Dejas un hueco tibio y aromático en el lecho:
CK One, si no mal recuerdo.

Hay poca luz, apenas amanece.
Debo hacer un gran esfuerzo para distinguir los detalles
que me trastornan. Recoges tu falda con un movimiento
inocente y obsceno;
el cabello se te va sobre el rostro. Tendido y maravillado,
me regodeo intuyendo las profundidades de tu grupa:
esto es fantástico.
Estiro un poco mi brazo, pero me contengo antes de tocarte.

Eres muy joven y eso me gusta. Suena raro que yo lo diga,
pues tampoco soy un viejo. Es sólo que hay algo
que tiembla en el mundo cuando te ríes,
un algo que frena el tiempo cuando miras por la ventana del carro
y me dice que tu y yo estamos separados, en principio, por los años.
Es un escalofrío que se apodera de mí cuando bailas
(la sangre sabrosa de quién sabe qué madre,
en la penumbra del antro);
un tigre sin rayas que me espera paciente, oculto entre tus piernas.

Pero no te amo.

No quiero ser arrogante, preciosa,
pero tampoco me sorprende que estés conmigo:
entiendo lo que buscas en este momento y
lo que obtienes a mi lado.
Cuando te vayas tampoco haré un drama;
suficientes veces he vivido esto,
como para creer saber de lo que hablo.

En tanto, disfruto del ímpetu de tus años;
pongo mi mano sobre tu vientre cuando vuelves del baño,
te muerdo la oreja, aspiro tu aroma
y juntos dormimos de nuevo, hasta el mediodía.

Friday, October 13, 2006

EL MUNDO ES UNA TETA III (y último).

El lenguaje científico suele ser un tanto castrante. Fiel a su concepción realista del mundo (a menudo un realismo light), el científico propone definiciones del mundo bastante útiles para la comunicación y la realización de predicciones, pero bastante más restrictivas que las que se acostumbran en el habla coloquial (bueno, más o menos coloquial).

Para el Almirante Colón, el mundo es una teta, en cuya cúspide reside el paraíso terrenal; obvio, Cristobalito se vale de una metáfora hermosísima para describir las maravillas y prodigios que enfrenta un hombre al tomar conocimiento de un Nuevo Mundo (aunque el creyese que se trataban partes inexploradas de las Indias Orientales). Uno podría imaginar inclusive, que la aureola del pezón es el resplandor que confirma el carácter paradisíaco de la cumbre del mundo; fieles a esta interpretación poético-cartográfica de las nuevas tierras dadas a conocer por el Almirante, la redondez imperfecta de una teta se ajusta bastante bien a la descripción de la Tierra que nos enseñaron en la escuela primaria (¿se acuerdan?): la tierra es un cuerpo de forma esférica, ligeramente achatado en sus polos. Las tetas que a uno le vienen a la cabeza cuando lee al genovés en la letra de Galeano, son por supuesto unas tetas magníficas: tetas redonditas, firmes, tersas aún cuando de repente por efecto del clima o la emoción, la piel de estas "se enchine" o se ponga como "piel de gallina". Naturalmente, existe variedad inter-tetal; en esa variedad es posible reconocer la riqueza de rostros que nos ofrece el mundo (y por extensión, el universo). También existen límites para la metáfora, es imposible pensar en un paisaje hermoso al ver las deformidades pseudomamarias de Sabrina o de alguna actriz de película porno-extremo: a mí por lo menos, me asalta más la imagen de algún caso extremo de oncología o de una estrella agonizando, que la de una suave duna, una selva llena de color o una montaña inquietante en su redondez. El límite de la metáfora está hacia arriba en este caso, pues no sucede lo mismo al ver una teta pequeña y bien formada, o incluso una pobre teta arruinada: también en la frugalidad o el desastre podemos imaginar aspectos del mundo, en ocasiones más inquietantes que placenteros.

Para Aristóteles, campeón del pensamiento lógico, la perfección tiene la forma de una esfera; partidario de la mesura, seguramente el filósofo reconocería un gradiente de perfercción que iría de la esfericidad a lo amorfo. Los astrónomos, hasta hace bien poco, adoptaban también una posición flexible en sus clasificaciones, si bien el punto de referencia para definir un planeta era la tierra y sus voluptuosidades, reconocían la diversidad de la naturaleza en su clasificación planetaria: lo mismo eran planetas la firme y más o menos redonda Tierra, Marte ligeramente ahuevado, los fríos Urano y Neptuno, los aguaditos Venus, Júpiter y Saturno (ambos casi sabrinescos) y los diminutos Mercurio y Plutón, este último una teta poco esférica y nada tersa. Pero el lenguaje científico ha hecho nuevamente de las suyas y ha desechado a Plutón de la lista; incapaz de ver en su pequeñez e imperfección un modelo para definir lo que es un planeta, lo ha marginado a la despectiva categoría de planeta enano o transneptuniano. ¿El pretexto? No es lo suficientemente redondo, tiene una órbita excéntrica y no ha “limpiado” trayectoria. En su afán de sistematizar, han optado por lo ideal en vez de lo real; por la descripción económica en vez del despilfarro verbal con el cual intentamos nombrar al mundo.

Allá ellos y su discurso. Yo seguiré pensando en el pobrecito Plutón como una teta a la cual se mira y se niega con malestar; nomás porque rompe con la caprichosa visión de un universo que a güevo se ha de ajustar a una idea que oscila entre el Cratilo y Vogue. Ya sé que mi argumento está bien forzado, pero es que me gana el afecto por mis libros de la primaria.


La imágen se las debo, Blogger conspira otra vez en mi contra.

:p

Sunday, October 01, 2006

EL MUNDO ES UNA TETA II



1498
Santo Domingo

El Paraíso Terrenal

Al atardecer, a orillas del río Ozama, Cristóbal Colón escribe una carta. Le cruje el cuerpo, atormentado por el reuma, pero le brinca de gozo el corazón. El descubridor explica a los Reyes Católicos lo que se muestra evidentísimo: el Paraíso Terrenal está en el pezón de una teta de mujer.

Él lo supo hace un par de meses, cuando sus carabelas entraron en el golfo de Paría. Ya van los navíos alzándose hacia el cielo suavemente... Navegando aguas arriba, hacia donde no pesa el aire, Colón ha llegado al límite último del Oriente. En esas tierras las más hermosas del mundo, los hombres muestran astucia, ingenio y valentía y las mujeres, bellísimas, llevan por todo vestido sus largos cabellos y collares de muchas perlas enroscados al cuerpo. El agua, dulce y clara, despierta la sed. No castiga el invierno ni quema el verano; y la brisa acaricia lo que toca. Los árboles brindan fresca sombra y, al alcance de la mano, frutas de gran deleite que llaman al hambre.

Pero más allá de esta verdura y esta hermosura, no hay navío que pueda subir. Ésa es la frontera del oriente. Allí se acaban las aguas, las tierras y las islas. Muy arriba, muy lejos, el Árbol de la Vida despliega su vasta copa y brota la fuente de los cuatro ríos sagrados. Uno de ellos es el Orinoco, que no creo que se sepa en el mundo de río tan grande y tan fondo.

El mundo no es redondo. El mundo es una teta de mujer. El pezón nace en el golfo de Paria y asciende hasta muy cerca de cielo. A la punta, donde fluyen los jugos del Paraíso, ningún hombre llegará jamás.

Eduardo Galeano, Memoria del fuego I. Los nacimientos.

Friday, September 29, 2006

EL MUNDO ES UNA TETA


El mundo es una teta,
la teta una escalera al paraíso,
quien la trepa alcanza (¡Oh, alborozo!)
la joya que corona al planeta.

Relata el almirante este hallazgo
y yo, ante la evidencia, lo confirmo;
al ver tus opulentas tetas afirmo
lo que el genovés intuyó en algún letargo.

Redondez altiva que beso y alabo (yo de hinojos),
en su duplicidad intuyo el platónico sofisma:
el mundo es uno solo, tal cual vemos

y aunque dos sean los luceros, bien sabemos,
no son imagen y reflejo, como aquél afirma;
sino hemisferios que se muestran simultáneos a los ojos.


(Photo: Mick Payton)

Thursday, September 28, 2006

Rojeces...


Huummm... Por segunda vez en los últimos 11 años (que es lo mesmo que decir: por segunda vez en los últimos 4 meses) coincido con buena parte del texto de la banda zapa... ¡Qué lástima que la crítica a las incongruencias e imposturas de AMLO, no contenga una crítica a incongruencias e imposturas propias! ¿De verdad no hay nada que criticar al maridaje de años entre el PRD y el EZLN? ¿Olvidan su propio idilio con los intelectuales que hoy critícan? ¿Nada que decir sobre la convergencia con el Estado y la izquierda moderna y sensata (que hoy critican), durante la crisis universitaria de 99? ¿Nada que cuestionar a la organización jerárquica y a otros vicios autoritarios al interior del zapatismo? ¿Al propio caudillismo del Sup durante más de 12 años?
CLICK AQUÍ, PA´ LEER EL TEXTO ZAPA.

Monday, September 25, 2006

ENSOÑACIÓN

Cuando duermo, él despierta y recuerda y mueve mis dedos sobre el teclado y dice…

* * *

Conocí a Pedro Juan Gutierrez por obra y gracia de mi amigo Pelón y de Al, un delicioso personaje amigo de él y de Eu. Era la época en la cual yo aún era un estudiante bobalicón que abusaba frecuentemente de la hospitalidad de mis amigos. Ahora ya no soy más un estudiante. Aquella noche llegué de sorpresa, como siempre, justo en el momento en que los tres se disponían a hacerle los honores a un tremendo omelet de queso con hongos. Oportuno como siempre. Total que mientras cenábamos y yo me dedicaba a convencer al Pelón de que tenía que echarme la mano con mil y un proyectos que traía por entonces en mente, me fijé que el Al tenía junto a su plato un librito, con las altivas tetas de una negra adornando la portada. ¡Ah, carajo! Por supuesto que yo tenía que enterarme del asunto. Así que a la voz de pregunta y toma el objeto, le empecé a pasa el ojo al libraco. Perdido en tierra de nadie, se llamaba y a la mañana siguiente (me dormí tarde, pero acabé el libro) el que se hallaba en tierra de nadie era un servidor. Quedé encantado y confundido. Era un conjunto de historias viscerales, incómodas y adictivas. Además, tenían mucho sexo, gran cantidad de sexo, sexo sin escrúpulos, sexo divertido, sexo desprovisto de eufemismos, sexo duro, cojonudo dirían los compas andaluces. Y un madral de ironía. Puro material corrosivo para las certezas sobre las que me paraba por aquellos días. Pedro Juan Gutiérrez: un jodedor y un indeseable. Portavoz del desencantado que muchos (aunque no nos guste reconocerlo) llevamos dentro. No es un mal tipo, de hecho creo que se podría decir que el cubano amargoso tiene un buen corazón; el problema es que la realidad le ha pasado la factura por una juventud demasiado apegada a los dogmas de una islita que lo es por partida doble (o triple, ya no sé).

Hoy día sigo leyendo a Pedro Juan con la misma mezcla de placer y estupor que me causó aquella primera vez. Desafortunadamente los años maravillosos se han acabado. No veo más al Pelón y por ciertos motivos, creo que es lo mejor que pudo haber pasado, al menos bajo las circunstancias actuales. Deseo de todo corazón que se encuentre bien. Eu y yo cada día estamos más alejados, lo cual me duele muchísimo; me siento totalmente responsable por esa distancia, pero la vida (supongo) es así y yo soy un ojete (estoy seguro). Los extraño a ambos y también a Al, aunque nunca fuimos muy cercanos. Extraño aquellas noches en su casa, las discusiones que se prolongaban hasta la mañana, sin que importase el trabajo (o la escuela) al día siguiente. Extraño su hospitalidad, aquella salita, el vino, los periódicos, el jazz, los libros, los proyectos, la pasión; mi pasión y mi inocencia. Extraño la paciencia, la claridad y la amistad del Pelón. Extraño el cariño de hermanos que Eu y yo nos teníamos y demostrábamos. Sé que los dos me quieren, pero se también que la distancia y el silencio son capaces de generar heridas tan profundas como las que hacen las palabras. Intuyo que algún día hemos de reencontrarnos. Desafortunadamente será uno por uno, no de manera simultánea.


Dejo un poema de Pedro Juan que me gusta mucho.


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Espléndidos peces plateados
(Pedro Juan Gutiérrez)


En el ojo del huracán
la luna parpadea sobre los espléndidos peces plateados
que saltan en el océano.
La mariposa fulgurante,
la florecilla roja que se desgrana,
pero la casa se me cae a pedazos.
En el centro de la tormenta
una cucharada de arroz seco.
Ahora o nunca, Moby Dick.
Jamás compro el boleto de regreso.
Sin anestesia, Jonás.
Entre el vientre enorme,
enciende una vela y quédate tranquilo.
Puedes orar o masturbarte.
Haz lo que quieras, o lo que puedas.
Nadie te verá.
Todo quedará entre tú y Dios.
Y él sabe comprender
a los que a veces nos masturbamos.
Tristemente. Solitariamente.
Agarramos nuestro sexo y lo frotamos
y lo frotamos. Y nos perdemos algo mejor.
Seguramente nos perdemos algo mejor.
Por miedo tal vez.
Por soledad.
Por tristeza de la luna.
Lo frotamos y lo frotamos.
Ah, Moby Dick,
¿qué sabes tú de masturbaciones solitarias?
¿qué sabes tú de esperar y esperar?
De estar en el fondo.
Aquí en el ojo del huracán, pisoteado.
Con una venda sobre la boca. Una venda gruesa.
Con las manos amarradas a la espalda,
hambreado.
Y ya sin saber cómo los peces plateados saltan en el océano
en estas noches de luna llena.
Espléndidos peces plateados que yo no veo.
Te repito:
espléndidos peces plateados que ya no puedo ver.
Espléndidos peces plateados sigan saltando. No escuchen
los gemidos de amor y desolación
de los infelices que se masturban y oran
en el vientre de la ballena.

Friday, September 22, 2006

Orden del día...


1.- El único punto en el orden del día es la propuesta del compañero Ícaro, para linchar al extraño numen que se apodera ocasionalmente de él y lo hace escribir burradas.

A favor: Ícaro.

En contra: nadie.

Votación fraudulenta: a wilson.

Por unanimidad se aprueba el linchamiento.
¡¡¡Buuurrrrrrrrrrrooooo!!!

:p



Monday, September 18, 2006

ARREPENTIRSE

Querida Xastur:

Hace dos (tal vez tres) semanas, recordé muchísimo una conversación que sostuvimos hace algún tiempo. En aquella ocasión me comentaste que una de las cosas que más te incomodaban del cristianismo, era la idea de la salvación del alma a través del arrepentimiento, de último momento, de los pecados cometidos. Sin entrar en la discusión acerca de la validez del concepto pecado, yo agnóstico y contradictorio como soy, me entregué a la defensa de la posibilidad incómoda. Como tú, creo, comparto la idea de que los individuos deben asumir la responsabilidad de sus actos. Como muchos otros, me molesta la idea de que las personas se arrepientan (sobre todo cuando este arrepentimiento es dudoso) de sus actos; en cierta medida, encuentro en el arrepentimiento una dosis de cobardía, por decir lo menos. No obstante, también te comenté en aquel momento, que el arrepentimiento del que hablan los cristianos, es el arrepentimiento sincero por los errores cometidos, un arrepentimiento carente de aspectos utilitarios (la salvación del alma, en este caso), un mero reconocimiento al final de la vida del carácter inadecuado de algunas o la totalidad de las acciones individuales, bajo los parámetros de la doctrina que el creyente sustenta. Obvio, yo no comparto para nada dichos parámetros (los del cristianismo, o los de cualquier otro sistema religioso), pero lo que defendía en aquel momento era la idea de que fuesen cuales fuesen los parámetros hechos propios, el valor de someter a un balance final los actos que constituyen eso que llamamos vida y sobre todo, el reconocimiento del carácter desfavorable de tal evaluación, merecía (merece) al menos el reconocimiento de ese acto de honestidad. Por cierto querida, no sólo es honestidad lo que implica dicho acto: se requiere también valor. Valor para asumir los resultados de un examen, a sabiendas de que casi con seguridad, nada podrá ya hacerse para modificar la consecuencia de nuestras acciones. Reconocer esto es soportar el terrible peso de lo que implica la irreversibilidad y el carácter irrepetible de la historia, algo que según mi opinión de lego, Kundera no supo reconocer en su celebérrima obra. Retomo esta conversación, con motivo del escándalo que dio pie al linchamiento público de Günter Grass. Como sabes, Grass nunca ha sido santo de mi devoción. No es raro por lo tanto, que desde mi punto de vista, la condena a su pasado nazi se encuentre más que justificada: más aún si como creo entender, la confesión de Grass no implica ninguna autocrítica a su pasado. Dicha crítica, que según mis propias filias y fobias, debiese de haber acompañado a su publicitada confesión, no me lleva (y en esto difiero con la mayoría de sus neo-críticos) a minimizar el valor de un reconocimiento hecho a sabiendas de la tormenta que seguramente Grass intuía, se habría de desatar sobre su persona. Entiendo, insisto, las críticas al pasado nazi de Grass; lo que no comparto, es la crítica de más de uno a la confesión del viejo, aún cuando esta se haya tardado más de medio siglo. Grass ha tenido el valor de dar a conocer un pasado marcado por la siniestra sombra del nazismo. Condenar su reconocimiento, es alentar la cobardía. Más vale tarde que nunca, dice el dicho y por lo menos en este caso, me parece atinado. Por eso mismo, espero que la muerte no encuentre a Grass antes de que este se anime a dar a conocer el balance subjetivo de sus actos. No es su obligación hacerlo público, por supuesto, pero si creo que sería encomiable.

Me interesa saber tu opinión al respecto, sobre todo siendo Grass el aludido.

Con cariño:

Ícaro.

Pd. Por supuesto, no es sólo la opinión de Xastur la que me interesa; ya modifiqué el asunto de los comments, espero no haber hecho perder demasiado tiempo a alguien. Abrazo a todos.
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Wednesday, September 13, 2006

Guiño...

Leyendo por algún lado Howl, me acordé de este poema que el buen Ferlinghetti le dedica a Ginsberg. Aqui lo dejo, por si alguien desea echarle un ojito...

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HE

(To Allen Ginsberg)

HE IS ONE OF THE PROPHETS come back
He is one of the wiggy prophets come back
He had a beard in the Old Testament
but shaved in off in Paterson
He has a microphone arround his neck
at a poetry reading
and he is more than one poet
and he is an old man perpetually writing a poem
about an old man
whose every third thought is
Death
and who is writting a poem
about an old man
whose every third thought is Death
and who is writing a poem
Like the picture on a Quaker Oats box
that shows a figure holding up a box
upon which is a picture of a figure
holding up a box
and the figure smaller and smaller
and further away each time
a picture of shrinking reality itself
He is one of the prophets come back
to see to heat to file a revised report
on the present state
of the shrinking world
He has buttonhooks in his eyes
with which he fastens on
to every shoestring rumor
of the nature of reality
And his eye fixes intself
on every stray person or thing
and waits form it to move
like a car with a dead white mouse
suspecting it of hiding
some small clew to existence
an he waits gently
for it to reveal itself
or herself or himself
and he is gentle as the lamb of God
made into mad cutlets
And he picks up every suspicious object
and he picks up evey persons or thing
examining it and shaking it
like a white mouse with a piece of string
who thinks the thing is alive
and shakes it to speak
and shakes it alive
and shakes it to speak
He is a cat who creeps at night
and sleeps his buddhahood in the violet hour
and listens for the sound of three hands about to clap
and reads the script of his brainpan
his heiroglyph of existence
He is a talking asshole on a stick
he is a walkie-talkie on two legs
and he holds his phone to his ear
an he holds his phone to his mouth
and hears Death Death
He has one head with one tongue hung
in the back of his mouth
and he speaks with an animal tongueand man has devised a language
that no other animal understands
and his tongue sees and his tongue speaks
and hos own ear hears what is said
and clings to his head
and bears Death Death
and he has a tongue to say it
that not other animal understands
He is a forked root walking
with a knot-hole eye in the middle of his head
and his eye turns outward and inward
and sees and is mad
and is mad and is sees
And he is mad eye of the fourth person singular
of which nobody speaks
and he is the voice of the fourth person singular
in which nobody speaks
and which yet exists
with a long had and a foolscap face
and the long mad hair of death
of which nobody speaks
And he speaks of himself and he speaks of the dead
of his dead mother and his Aunt Rose
with their long hair and their long nails
that grow and grow
and they come back in his speech without a manicure
And he has come back with his black hair
and his black eye and his black shoes
and the big black book of his report
And he is a big black bird with one foot raised
to hear the sound of life reveal itself
on the shell of his sensorium

and he speaks to sing to get out his skin
and he pecks with his tongue on the shell of it
and he knocks with his eye on the shell
and sees light light and hears death death
of which nobody speaks
For he is a head with a heads vision
and his is the lizards look
and his umburronded visions is the door
in which he satands and waits and hears
the hand that knocks and claps and claps and knocks
his Death Death
For he is his own ecstatic illumination
and he is heis hallucination
and he is his own shrinker
and his eye turns in the shrinking head of the world
and hears his organ speak Death Death
a deaf music
For he has come at the end of the world
and he his the flippy flesh made world
and he speaks the word he hears in the flesh
and the word is

Death

Friday, September 08, 2006

MÁS BERRINCHES...

Como todo necio, lo que más me molesta observar en el otro es mi imagen. Ya he hablado en otras ocasiones al respecto. Ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio. D. me provocó el otro día con una afirmación urticante: todo mundo tarde o temprano te decepcionará. Aunque mi romanticismo me impide adherirme a su afirmación, tuve oportunidad de comprobar los fundamentos de ella anteayer por la tarde, mientras vagaba por la matrix: Eldridge Cleaver es el responsable de este chasco. Ex-convicto, autor de un par de libros, articulista furibundo, ex-ministro de información del partido pantera negra, perseguido político del gobierno racista de Ronald Reagan cuando este era gobernador de California (pinche California, junto con Texas concentra la mierda más apestosa del Imperio), el singao negro me ha regalado una decepción comparable a la que siento cuando leo al Paz de los 80 y 90´s y lo comparo con mi querido Octavio de los años 30, 40 y 50´s.

El asunto es el siguiente: Eldridge Cleaver, perseguido político de finales de los 60´s, abandona la América racista que lo perseguía e intentaba asesinarlo cada 15 días y se larga como prófugo, errando por varios países y manteniéndose en diversas luchas anticolonialistas-imperialistas hasta llegar a Francia. Después de algún tiempo, el cabrón negro regresa a América como un cristiano renacido y se declarado enemigo de las drogas, los movimientos armados y las flatulencias, para terminar arrastrándose por una candidatura al senado por el partido republicano.

Me importa un bledo la normalidad del asunto o las demostraciones acerca de la naturaleza humana detrás de su comportamiento; desde ahora cada vez que piense en el Eldridge Cleaver que regresó a América, pensaré en un marica que se bajó los pantalones después de haber proclamado a los cuatro vientos que sus posiciones eran irreductibles. Sé que no es ni el primer, ni el último radical que termina militando en el bando de sus enemigos de la juventud-adultez temprana, ejemplos de ello abundan en la polaka mexicana, pero la verdad es que este cabrón me duele porque pese a las profundas diferencias entre su pensamiento y el mío, Cleaver me parecía hasta hace unos días un negro con muchos güevos. Cleaver fue un tipo que como otros afroamericanos de entonces y ahora, estuvo condenado a la marginación y a la hijoputería durante los primeros años de su vida. La experiencia de su primer encierro lo transformó radicalmente y lo hizo comprometerse con la lucha del pueblo negro por sacudirse el yugo colonialista al interior de los Estados Unidos de América. Fue promotor activo de los grupos de autodefensa ante las embestidas de los cerdos racistas de la policía del estado de California. Convocó a la creación de los Estados Unidos Africanos (afroamericanos) y fue recibido en diversos países como representante legítimo de un pueblo con derecho a ser reconocido. Dio vida a las palabras expresadas por Marcus Garvey, Malcom X, Stokely Carmichael, Franz Fanon, Ernesto Guevara y sobre todo a la voz de un pueblo humillado por los intereses económicos y los prejuicios raciales de los poderosos.

Soy predecible y visceral, quien me ha escuchado una vez me ha escuchado todas las veces. Eldridge Cleaver murió en 1998, al menos eso reportan sus biógrafos. Para mí Cleaver murió, como el mismo declaró alguna vez, durante una emboscada en Oakland, al lado de un joven compañero del partido de los panteras negras. El Cleaver que regresó a los Estados Unidos Fascistas era sólo su cadáver, un espantapájaros, una caricatura del negro colosal que cimbró los cimientos del Imperio e hizo cagarse de miedo a los gendarmes y gerentes del poder oculto de la América neo-nazi. No sé si yo mismo algún día termine como Cleaver, tal como predijo hace algunos años uno de mis entrañables críticos; de lo que estoy absolutamente seguro al momento de escribir esto, es de que no quiero terminar mis días siendo un puerco más de la piara abusiva que aún hoy, me produce tanto odio.

Monday, September 04, 2006

R. V.

Hay dolores que nunca cesan, alegrías que los alimentan y días en los cuales el fuego de los recuerdos arde con mayor intensidad... eso también es la vida.

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LUZ

Guardo en el corazón una sonrisa,
no es tu sonrisa la que guardo.
La sonrisa
eres Tú.

Thursday, August 24, 2006

PAPALOTES MENTALES

Choro, choro, choro… : p

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Cada día estoy más confundido, en todos los aspectos. Por lo tanto, mis miedos crecen y crecen. Apenas y puedo reconocerme. Día con día me voy entregando a pasiones que siempre había tratado de mantener a raya. El odio por ejemplo. ¡Hay tantas cosas que son capaces de producir en mí un odio sincero! Muchas de ellas están en mí, pero la mayoría pertenecen al mundo externo. Poco a poco me voy acostumbrando a odiar más y a amar menos. Aún así me aferro a la vida, aunque en realidad la viva poco y más bien la sobreviva. Casi siempre ando en automático. Soy una especie de rata de laboratorio: llevo a cabo mis tareas y recibo una galletita rancia de vez en cuando, muy de vez en cuando. Es posible que un día de estos me dejen morir de hambre. No me importa. No lo suficiente como para hacer algo al respecto. No es que quiera morir, pero tampoco intento posponer el momento; me limito a seguir adelante. Hoy por la mañana me tuve que levantar de nuevo. Bueno, nadie me obligó, pero esto tampoco importa. Era tarde como siempre y me sentía desanimado. No tuve ánimos para salir a correr. Tenía frío. Por lo menos en algo no he cambiado, sigo fiel a algunas costumbres: un día de ejercicios, por tres de descanso. En fin. Prendí la televisión, puse las noticias y le di fuego a un tabaco; la voz chillona de la reportera me parecía insoportable, así que mejor me fui a meter al baño. Otra vez estreñido. Levantarme con la sensación del acelere me caga, pero no ayuda mucho. Como ya es costumbre no desayuné y me salí hecho la madre para el trabajo. Iba encabronado por la hora y el hambre. Cómo si el mísero e inestable salario que gano fuese un estímulo razonable para llegar a tiempo. Nada de lo que hago tiene sentido. Nadie me exige estar a cierta hora, no tengo que checar tarjeta; aún así voy casi corriendo para llegar antes que el jefe. Estoy seguro de que si me limitase pasar un par de veces por la galera, una por la mañana y otra por la tarde, nadie notaría mi ausencia. Pura mierda. Aún así, sigo moviendo la cola cada vez que mi amo se digna a mirarme. A veces quiero pensar que sólo finjo, pero la verdad es que ya son varias veces que me sorprendo en el automatismo de estos ejercicios indignos. En fin. Nadie me nota y tal vez hacen lo justo. Yo mismo creo que no hago nada que merezca ser notado. Sólo soy otro idiota que intenta parecer inteligente y actúa como si los suyo fuese lo más importante del mundo. Afortunadamente todavía me doy cuenta de esto último y procuro evitarlo. Lo otro es asunto perdido, he abandonado el campo de batalla. No puedo estar al pendiente siempre, el desgaste es tremendo: 16 horas al día vigilando que el enano idiota que llevo adentro no se apodere de mí y me haga abrir la bocota para suplicar un poco de reconocimiento. El día transcurre monótono, mucha gente pasando cerca de mí y gritando para todo. Me dedico a buscar información en la Matrix, a platicar por el Messenger, a modificar un reporte que tengo que entregar en una fecha no definida y probablemente irrelevante y a fumar para joder a mis sanísimos compañeros. Soy el último galeote en marcharse, cuando ya todo está en silencio. Me subo al metro y regreso a casa. Trato de evitar la mirada del mariquita del asiento de enfrente. Una voz repite sin tregua: la haine, la haine, la haine. Llego a casa, ceno rápido y prendo la tele. Pronto me quedo dormido. A eso de las 3 a.m. despierto con una erección tremenda y una apatía invulnerable. Repto hacia el escritorio y prendo la computadora. Abro mi blog. No tengo ánimos para buscar pornografía esta noche.